SOLDADO MALAGUEÑO

También narramos las vidas militares de soldados de España y de todo el cosmos hispano en ambos hemisferios, por el Atlántico, por el Lago Español, por el Mediterráneo, por el Índico y allá por donde haya pasado un soldado HISPANO ondeando nuestras banderas.


domingo, 23 de enero de 2022

GENERAL DE DIVISIÓN MÁXIMO CÁNOVAS DEL CASTILLO

   Nació en la ciudad de Málaga, el veintinueve de mayo de 1833.

   Era hijo de Antonio Cánovas García, director de las escuelas del consulado de Málaga, y de Juana del Castillo Estébanez, hija del teniente de infantería y ayudante mayor de la plaza de Málaga Juan José del Castillo Sánchez, quien falleció junto a otros patriotas malagueños en febrero de 1810 en las calles de Málaga, defendiendo la independencia patria combatiendo a los franceses.

   Así mismo, era hermano del hombre de estado, presidente del gobierno y restaurador de la Monarquía, el también malagueño Antonio Cánovas del Castillo.

   Comenzó a prestar sus servicios militares como subteniente de infantería por gracia, siendo enviado al Ejército de Filipinas el diez de Enero de 1852, con destino en el  regimiento del Infante, que se hallaba de guarnición en Manila, pasando al año siguiente al regimiento de la Princesa, el cual se hallaba de operaciones dando guarnición en los fuerte situados en las islas de Mindanao y Basilán.

   Acabado su periodo de estancia en aquella provincia ultramarina, retorna a la Península, siendo destinado al regimiento de la Reina, en el que el veintiuno de enero de 1856 asciende a teniente por antigüedad, cambiado de destino, pues pasa a prestar sus servicios en el batallón provincial de Málaga, donde en el siguiente mes de julio se encontró en los sucesos que tuvieron lugar en la ciudad de Málaga, cuando los sublevados bloquearon a las fuerzas del gobierno, permaneciendo durante seis día en el castillo de Gibralfaro, al cabo de los cuales pasó junto con sus compañeros al restablecimiento del orden.

   Tras estos sucesos, pasó al batallón de cazadores de Antequera, estando de guarnición en las plazas de Granada y Ceuta hasta que por Real Orden de diez de mayo de 1858 se le conceden dos años de abono para optar a la Cruz de San Hermenegildo y el siguiente día quince se le destina como Auxiliar a la Dirección General del Arma de Infantería.

   En septiembre del año siguiente se le destinó al Cuerpo de Ejército de observación sobre la costa de Marruecos como aposentador de las tropas y una vez rotas las hostilidades con los marroquíes, desembarcó en Ceuta, formando parte del primer Cuerpo del Ejército de África, el diecinueve de noviembre.

   Una vez en el terreno, se halló en los combates sostenidos en Sierra-Bullones los días 23, 24, 32 y 30 de dicho mes, y por el mérito que contrajo en el segundo de los días mencionados obtuvo el grado de capitán.

   Continuando la campaña tomó parte en los combates del 9, 12, 15 y 20 de diciembre siguientes.

   El diecinueve de Enero de 1860 se halló en el combate de los Castillejos y los días uno y dos de febrero en los reconocimientos verificados en territorio de Anghera sobre el camino de Tánger, emprendiendo la marcha desde las inmediaciones de Ceuta con el primer Cuerpo al que pertenecía el siguiente cuatro de marzo para incorporarse al resto del ejército en la plaza de Tetuán, lo cual ocurrió al día siguiente.

   El día diez de ese mes de marzo, tomó parte en el combate sostenido en las inmediaciones del camino de Tánger y al día siguiente en el combate habido en Samsa y por su decida acción y arrojo militar, fue premiado concediéndosele el empleo de capitán efectivo, tras lo cual continuó con las operaciones militares en curso, participando en la batalla de Wad Ras y continuando en aquellas tierras hasta el fin de abril, que retornó a la Península, siendo destinado al batallón provincial de Ávila, prestando sus servicios  en el noveno negociado (Contabilidad) de la Secretaría de la Dirección General del Arma de Infantería y desempeñando este empleo, recibe la noticia de que por Real Orden de de dieciséis de junio de 1861, se le concede la medalla de plata de la Campaña de África.

   Posteriormente pasa al batallón provincial de Talavera y el once de septiembre de 1862 pasa al provincial de Monforte, con destino en la Dirección General de la Administración Militar, donde por Real Orden de 23 de febrero de 1864 obtuvo el grado de comandante por méritos de guerra, empleo que se hizo efectivo el veintiocho de marzo de 1865.

   Destinado a fines de este último año en la Junta consultiva de Guerra, se le destinó el siguiente tres de enero de 1866 a las órdenes del Comandante general de la división que salió de Madrid ese mismo día, con la misión de perseguir a las fuerzas sublevados de dos regimientos de caballería de húsares y así, se encontró en las operaciones llevadas a cabo por las provincias de Cuenca, Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Badajoz, hasta la entrada de los insurrectos en Portugal.

   Se halló en los sucesos ocurridos en Madrid el siguiente día veintidós de junio y por el mérito que contrajo y por la grave herida que recibió -en la que fue muerto el caballo que montaba-, ascendió á teniente coronel, como comprendido en la Real Orden dictada con fecha 25 de dicho mes para los jefes y oficiales heridos.

   Queda en situación de reemplazo en Castilla La Nueva, hasta que el siguiente veinte de noviembre pasa de teniente coronel primer jefe al batallón provincial de Monterrey, aunque dura poco en ese destino, pues por Real Orden de dieciséis de diciembre, el siguiente veintidós de diciembre pasa al provincial, sito en Jaén, con igual empleo.

   En febrero de 1867 pasa a la Junta consultiva de Guerra, en la cual desempeñó las funciones de oficial mayor, y por tres veces, y de forma interina, la Secretaría, la cual estaba á su cargo al disolverse la Junta en Octubre de 1868. Antes, en septiembre obtuvo el grado de coronel.

   Para finales de 1870, nos lo encontramos desempañando su trabajo en el cuarto negociado de la Secretaría de la Dirección General del Arma de Infantería, pasando ya en 1872 a jefe vocal secretario del negociado de Organización de dicha Secretaría, así como formando parte como secretario en la junta directiva del Asilo de Huérfanos.

   El dieciocho de mayo de 1874 pasa a ser coronel efectivo del Ejército, siendo nombrado el veintidós de mayo del año siguiente Oficial de la clase dé primeros del Ministerio de la Guerra, permaneciendo en esa situación hasta el catorce de febrero de 1876, que pasa a la situación de oficiales de la clase de segundos, en comisión.

   El nueve de marzo de 1878 es ascendido al empleo de brigadier y el doce de mayo del año siguiente  Jefe de la segunda brigada de la quinta división del Ejército de Castilla la Nueva, cargo que desempeña hasta el diecisiete de febrero de 1881, que se le acepta su dimisión como Jefe.

   El veinticinco de febrero de 1884 es nombrado Secretario de la Dirección General de Carabineros y el veintinueve de octubre de 1885 vocal de la Junta superior consultiva de Guerra.

      El veinticinco de agosto de 1889 cesa en el cargo de vocal de la Junta Especial de Infantería en la Sección primera de la Junta Superior Consultiva de Guerra, pero la misma fecha y por otra orden, quedó afecto en concepto de comisión y como vocal a la misma, hasta que el doce de septiembre quedó sin efecto la comisión de agregado á esa Junta Superior Consultiva, a la vez que se le autoriza para que fije su residencia en Madrid, en situación de cuartel.

   El catorce de julio de 1890, es nombrado Secretario de la Inspección general de La Guardia Civil.

   Fue nombrado general de división el veintiuno de febrero de 1891, falleciendo en Madrid a las doce del mediodía del ocho de junio siguiente, de una hemiplejia, siendo enterrado en la Sacramental de San Isidro.

   En los años de 1867 y 1868 tomó parte, bajo la dirección del presidente de la Junta consultiva de Guerra, el Marqués del Duero, en la redacción de la Táctica de División de Infantería y en el proyecto de la de División de Caballería, a la vez que desempeñaba su cometido en la Junta Superior Consultiva;

   Al someter el marqués del Duero en marzo de 1873 al examen del Gobierno la Táctica de División de Infantería, que fue sido aprobada y publicada con posterioridad, le recomendó por la colaboración que le había prestado, manifestando que "había revelado, previo estudio y gran conocimiento de la instrucción de brigada, clara inteligencia y laboriosidad, añadiendo que reunía además circunstancias altamente recomendables, y que podría prestar notables servicios si llegaba á posiciones más elevadas"

   Escribió varias Memorias sobre asuntos militares, entre las que destacar la de la organización del arma de infantería en 1873, con destino a la Exposición de Viena. Así mismo, es autor de un Compendio geográfico, publicado en 1859 con el título de Noticias históricas, geográficas, estadísticas, administrativas y militares de las Islas Filipinas, y de un viaje á dichas Islas por el cabo de Buena-Esperanza, y vuelta á España por la China, la India, Arabia, Egipto, Malta y Gibraltar.

   Fue de los que en enero de 1885 contribuyó económicamente para atender a las víctimas causadas por el devastador terremoto que asoló las provincias de Málaga y Granada, con una aportación de doscientas pesetas.

   Estaba en posesión de las siguientes condecoraciones:

   - medalla de África,

   - Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica,

   - Cruz de la Orden de San Hermenegildo,

   - dos cruces de segunda, clase blancas, del Mérito militar,

   -  Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar y

   -una Encomienda de Carlos III.

   Así mismo, estaba declarado Benemérito de la Patria por la campaña de África.

   Fue elegido diputado a Cortes por la provincia de Murcia en 1876 y por Cieza en 1884. Así mismo, fue senador por la provincia de Zamora las legislaturas de 1879-1880 y 1880-1881.

   Contrajo matrimonio con Petronila Varona Argüeso, con quien tuvo, al menos, cuatro hijos. Falleció muy poco después que su marido, el dieciocho de junio de 1892,  y se comunica que su pensión de viudedad pasarían a disfrutarla sus hijos María del Milagro, Máximo María del Carmen.

Soldado Malagueño

Málaga - 2022

viernes, 21 de enero de 2022

GENERAL DE BRIGADA ANTONIO CAÑIZARES Y MOYANO


   Nació en la ciudad de Málaga el seis de abril de 1846.

   Tuvo su ingreso en el Ejército en septiembre del año de 1872 y en la Academia de Ingenieros de Guadalajara en el de 1873, donde realizó sus estudios con gran satisfacción y aprobación de sus superiores por lo que el catorce de julio de 1876 obtenía su ascenso a teniente del arma, siendo destinado en un primer momento al cuerpo expedicionario de Cuba, pero a última hora se le destinó al tercer regimiento, prestando su servicio en las guarniciones de San Ildefonso primero y de Barcelona, después.

   El diecisiete de julio 1877 asciende al empleo de capitán y con él el quince de noviembre recibe orden de pasar a Filipinas con el empleo personal de comandante, empleo en el que permaneció por espacio de veintitrés años, pasando los primeros servicios en aquellas islas en el Batallón de Ingenieros, realizando a la par que sus funciones diversas comisiones de carácter técnico en Zamboanga y en Cebú, así como realizando diversas obras y fortificaciones en Manila.

   El dieciséis de enero de 1881 es trasladado con licencia de ocho meses a la Península por enfermedad.

   El año de 1882 le vio tomando parte en las acciones punitivas en Joló contra los moros samales quimbajanos, tras las cuales, el treinta de junio de 1883 pasó a la Comandancia de Manila y al año siguiente desempeñó en comisión las de Cavite y Balabaz.

   En julio de 1884 se le concedió el pase a la Península, pero aprovechando la oportunidad de estar en aquellas latitudes solicitó y obtuvo, permiso para realizar unas obras en Agaña, capital de la Isla de Guam, Islas Marianas, terminadas las cuales, en marzo de 1885 embarca rumbo a España, donde una vez llegado permaneció tres meses de excedente, al cabo de los cuales fue destinado en junio al Batallón de Ingenieros de Ferrocarriles, de guarnición en Madrid, permaneciendo en dicho destino hasta febrero de 1889. En el ínterin, julio de 1886, había desempeñado una comisión encargada de mejorar las defensas de los Pirineos centrales.

     Tras su estancia en la segunda compañía del Batallón de Ferrocarriles, pasó ese mismo mes de febrero de 1889 y en clase de auxiliar a la Junta Espacial del Cuerpo de Ingenieros, afecta a la Consultiva de Guerra y el siguiente agosto fue destinado a la 3ª dirección y en marzo de 1890 a la Subsecretaría y Secciones del mismo Cuerpo, permaneciendo en dicho destino hasta noviembre, que por ascenso a comandante pasó al primer regimiento, siendo asignado para formar parte de la misión española que iba a desplazarse a Marruecos, donde ejerció de instructor de las tropas del sultán de marroquí, que combatían a las cabilas rebeldes, permaneciendo unos tres años cerca del sultán, acompañándolo por diversas ciudades y regiones de Marruecos en las operaciones que el sultán llevaba a cabo contra las cabilas rebeldes.

   Tras desempeñar esta tarea, y realizar diferentes trabajos de cartografía, el treinta de noviembre de 1893 fue destinado a la Plana Mayor del Cuartel General del Ejército de operaciones en Melilla y al año siguiente formó parte de la embajada especial ante el sultán de Marruecos, embajada a cuya cabeza iba el general Arsenio Martínez Campos. Dicha embajada tenía por misión firmar un tratado de paz que diera por concluidas las hostilidades entre ambos bandos.

   En enero de 1894 se le destinaba al Tercer Regimiento y en abril lo pasan al Primer Regimiento de Ingenieros, del que pasaba sucesivamente al Tercero de los regimientos del Arma, con base en Sevilla, al Primero, al tercero de zapadores-minadores y a la Junta Consultiva de Guerra, después, en enero de 1895, siendo alta en primero de agosto, donde permaneció prestando sus servicios durante cuatro años.

   En 1895 sale a la luz su obra Apuntes sobre Marruecos, en la que detalla de forma minuciosa y precisa una descripción de los itinerarios Mazagán-Marrakech-Rabat-Mequinez-Tanger-Fez-Sefru-Rabat-Casablanca-Magazán-Marrakech. En el libro se realizan meticulosas observaciones geográficas. En varios capítulos se describe el sistema social marroquí, así como la organización y potencia de su ejército.

   El quince de marzo de 1899 es nombrado gobernador civil de Zaragoza, ascendiendo a teniente coronel el doce de marzo del año siguiente, pasando en febrero de 1901 a ocupar la plaza de gobernador civil de Lérida, donde duró poco, pues en marzo volvió al servicio activo, destinándosele el siguiente día veintisiete como secretario a la Comandancia General de Ingenieros de Cstilla La Nueva.

   En mayo de 1902 fue nombrado primer jefe del Batallón de Ferrocarriles, cargo que ocupó los siguientes cuatro años, en el transcurso de los cuales desempeñó otros cometidos, tales como:

   - vocal de la Junta Facultativa del Cuerpo,

  -  asistencia a la conmemoración del centenario de las tropas de Ingenieros,

   - jefe de la Comisión de indemnizaciones de las maniobras de Caballería do 1904,

   - representó al estado en la adquisición del ferrocarril de Madrid a Valdeiglesias

   - desempeñó una comisión reservada en Tánger,

   - asistió al Congreso Internacional de caminos de hierro en 1905, de lo cual escribió la obra titulada  Memoria del viaje á los Estados Unidos de América del Norte realizado en 1905 con motivo del VII Congreso Internacional de Caminos de Hierro.

   Durante el citado viaje, participó en Washington en diversos ejercicios y maniobras de los ingenieros norteamericanos,

   - concurrió a distintos ejercicios y maniobras, y

   - tomó parte con sus tropas en el salvamento de las víctimas del hundimiento del tercer depósito del Canal del Lozoya.

   En mayo de 1906 ascendió a coronel, desempeñando el cargo del ministro de la Guerra, permaneciendo en situación de excedente hasta febrero de 1907, que fue nombrado principal de Ingenieros de la 8ª Región.  En marzo de 1909 pasa al Estado Mayor Central del Ejército y en  diciembre de 1910 formó parte de una comisión enviada a Melilla para estudiar las posiciones que debían conservarse en los territorios ocupados en el Rif una vez terminada la campaña, por lo cual fue premiado con Cruz de 3ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo.

   Permanece en el servicio normal y realizando distintas comisiones en el Estado Mayor Central hasta su disolución, por vez primera, en diciembre de 1912, tras lo cual pasa al Ministerio de la Guerra, en la Sección de Ingenieros y como jefe de los negociados de obras y personal.

   En 1914, publica dos obras tituladas Práctica de un levantamiento regular y Una expedición militar muy notable realizada por el Teniente Coronel Graduado, Comandante de Ejército, Capitán de Ingenieros D. Emilio Hernáez y Palacios.

   Este mismo año asciende a general de brigada de Ingenieros y con este nuevo empleo el dos de diciembre de 1915 es nombrado Comandante general de Ingenie­ros de la primera región.

   En este cargo permaneció el servicio normal, así como diferentes comisiones, entre las cuales citar la del abastecimiento de agua a las bases navales y la de inspección a las obras de defensa de la Comandancia de Mallorca, visitando en varias ocasiones las obras de la Región, y así hasta su pase a la situación de 1ª reserva en abril de 1919, en la que permaneció los dos años reglamentariamente y en 1921 pasó a la segunda, en cuya situación se encontraba al fallecer en Jumilla en 27 de mayo de 1929.

   Estaba casado con Efigenia Spuche Pérez de los Cobos, con quien contrajo matrimonio en la localidad murciana de Jumilla en mayo de 1897, tras el cual se trasladaron a Madrid.

    Se hallaba en posesión de las condecoraciones siguientes:

Cruz de 1ª clase del Mérito Militar blanca.

Dos cruces del Mérito Militar blanca.

Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo.

Cruz del Mérito Militar de 3ª con distintivo rojo

Cruz del Mérito Militar de 3ª con distintivo blanco.

Encomienda de Isabel la Católica.

Placa de la Estrella Negra del Reino.

Cruz, placa y gran cruz de San Hermenegildo.

Mención honorífica.

Medallas de la Coronación.

Medalla de plata de los Sitios de Zaragoza;

Medalla de plata del Puente Sampayo.

Medalla de oro de los sitios de Gerona.

Medalla de Melilla 1909.  

Soldado Malagueño

Málaga - 2022

CORONEL ANTONIO GONZÁLEZ SOLESIO.

   Vio por primera vez la luz Antonio a las once de la noche del siete de diciembre de 1845 en la bella ciudad de Archidona, provincia de Málaga. Fueron sus padres Antonio María González Ciézar y Juana Josefa Solesio y Martínez, miembros de la burguesía agraria archidonense, o sea, que tenían el riñón bien cubierto, como vulgarmente se dice. Su padre parece ser que fue primer comandante del regimiento provincial de Huelva, siendo natural de Archidona y alcanzando el empleo de coronel graduado, comandante de Estado Mayor de Plazas. Su madre era natural de Ayamonte.

Sacado de FamilySearch.org

   Fruto de esos posibles y a la posición militar de su padre, el primero de septiembre de 1861 y con quince años ingresó nuestro Antonio en la Escuela Especial del Estado Mayor, iniciando así una carrera que le llevó a ser Coronel del Estado Mayor del Ejército Español.

   A los diecinueve años salió con el empleo de teniente.

   Asistió, ya como capitán y formando parte del Estado Mayor del general Manuel Pavía y Lacy, marqués de Novaliches, a la Batalla de Alcolea del veintiocho de septiembre de 1868, hallándose al lado del general cuando este fue alcanzado por un casco de metralla.

   Promovido al empleo de comandante, formó posteriormente parte del Ejército del Norte, durante toda la campaña, siendo gravemente herido de un balazo en la batalla de Monte Muru -o de Abárzuza-, tenida lugar entre el veinticinco y el veintisiete de junio de 1874, ejerciendo el cargo de jefe de Estado Mayor del general Arsenio Martínez de Campos y Antón y ejerciendo el apoyo necesario para la retirada que fue necesario hacer a Larraga, tras lo cual Martínez de Campos fue cesado.

   Durante siete años fue secretario de la Comisión reformadora de la táctica de infantería.

   Nombrado gobernador civil de la provincia de Logroño el diecinueve de enero de 1884, pero no ocupa el cargo, pues tres días después se le nombra gobernador civil de Castellón, pero cuando aún no había tenido tiempo de calentar la silla, el veinticuatro de junio de ese mismo año, pasa a hacerse cargo del gobierno civil de Zaragoza.

   El tres de febrero de 1885 aparecía en La Gaceta su nombramiento como gobernador civil de la provincia de Barcelona, provincia en la que entre otras cosas realizó una serie de reformas que afectaron prácticamente a todos los ramos que estaban bajo su gestión , como la erradicación del juego, sobre higiene, orden público, etc., etc., y la conducta observada durante la epidemia de cólera que se desató en agosto de 1885, digna del mayor encomio y que fue  recompensada por el ayuntamiento de la ciudad con un diploma y una medalla de oro.

   Por alguna razón, el dos de diciembre de ese año de 1885, el Consejo de Ministros le admite su dimisión, quedando cesante. Dejó muy buen recuerdo en la ciudad por su trabajo e interés por los ciudadanos de la provincia, tanto que estos y en gran número le dedicaron un álbum, que fue una auténtica de arte. Las portadas y portadillas eran bellos cuadros a la acuarela ejecutados con gran delicadeza, vistas de poblaciones, trabajos polícromos de ornamentación de notable gusto, etc. En la elaboración de las tapas se emplearán oro, plata, cobre, hierro, cuero y piedras preciosas.

   Pero no terminaron ahí las muestras de agradecimiento, pues en abril de 1887 la Diputación de Barcelona, por acuerdo unánime, lo obsequia con una placa conmemorativa elaborada en oro y plata por el taller barcelonés de Viuda e Hijos de Masriera, de 60 centímetros de anchura y 47 de ancho, con un peso de siete kilos. He aquí el texto del acuerdo:

   "Que se manifieste al Sr. D. Antonio González Solesio la satisfacción con que este Cuerpo ha visto la conducta que ha venido observando en el desempeño de su cargo desde que está al frente de esta provincia, haciéndole entrega, con cargo al capitulo de «Imprevistos» del presupuesto corriente, de una plancha de oro y plata, en la cual conste dicha manifestación, se grabe el escudo de la provincia y se continúen las firmas de todos los señores diputados"

   Este es el texto de la placa:

   "Homenaje que la Diputación provincial de Barcelona tributa, en virtud de acuerdo unánime de 11 de Noviembre de 1885, al Excmo. Sr. D. Antonio González Solesio, gobernador civil que fue de esta provincia, por la ejemplar conducta y los eminentes servicios con que hizo imperecedero el recuerdo de su mando”

siguiendo al texto numerosas firmas.

  El cuatro de agosto de 1888 es declarado apto para el ascenso a coronel de Estado Mayor, siendo destinado el siguiente día veintiuno a la 4ª Dirección del Ministerio de la Guerra, permaneciendo en dicho puesto hasta e quince de marzo de 1890 es destinado al Depósito de la Guerra del mismo ministerio.   El ocho de junio de 1890, es nombrado nuevamente gobernador civil de Barcelona, cargo en el que permaneció hasta el veintidós de mayo del año siguiente, que por haber sido elegido diputado a Cortes por el partido conservador -con gran apoyo por parte de sus vecinos de Archidona-, presentó su dimisión.

   Del mismo modo, en lo que a su faceta militar se refiere, al ser elegido diputado, quedó en situación de excedente, hasta el catorce de junio de 1891, que  abandona su escaño por haber sido nombrado Ayudante de Órdenes del Cuarto Militar del rey, permaneciendo en el cargo has el quince de noviembre de 1894, por haberse cumplido el plazo fijado por la ley para permanecer en dicho puesto.

   Falleció en su localidad natal, Archidona, el quince de enero de 1895

   Estaba casado con Natividad Sánchez de Lafuente y Fuentes, estaba en posesión de dos cruces al Mérito Militar y era Caballero de la Orden de Carlos III desde dieciséis de mayo de 1865y Comendador desde el veintisiete de marzo de 1878. Así mismo, era Comendador de la Orden de Isabel la Católica desde el diecinueve de marzo de 1876.

Soldado Malagueño

Málaga - 2022

miércoles, 1 de diciembre de 2021

EL CAPITÁN MORENO. UN PATRIOTA DE OFICIAL DEL EJËRCITO A JEFE DE UNA GUERRILLA ANTIFRANCESA.


   Muy buenas.

Aquí os presento un libro, una novela, sobre el heroico Capitán antequerano D. Vicente Moreno Baptista, capitán del regimiento de infantería de Málaga, quien combatió con denuedo al enemigo invasor francés, siendo finalmente asesinado por estos un día de agosto de 1810, en la ciudad de Granada.

Escrito por el madrileño José María Casas Santero, nos relata de manera ágil y dinámica la vida de este héroe nacido en la ciudad de Antequera y su trágico final.

293 páginas editadas por SND EDITORES y de 24 x 17 cms.

Soldado Malagueño

Málaga - 2021

domingo, 7 de noviembre de 2021

BRIGADIER JOAQUÍN VARA DE REY Y CALDERÓN DE LA BARCA

   Vino Joaquín al mundo en la ciudad de Antequera el año de 1816 y era hijo del militar Joaquín Vara de Rey Laget.

   Ingresó como cadete en el regimiento de Cazadores del Rey el año de 1831, con quince años, y tres años después ya se hallaba en el frente durante la Primera Guerra Carlista, siendo herido por tres veces y donde por sus brillantes acciones y arrojo fue premiado con la Cruz de San Fernando de 1ª clase y su ascenso a capitán. ¡Y tenía solamente 18 o 19 años!

   Continúa su mérito y una vez acabada la guerra, pasa destinado a Barcelona, donde en 1843  se enfrentó a los sublevados en el alzamiento que en esa ciudad se dio, logrando junto a las tropas nacionales sofocar la revuelta, recibiendo un balazo en el brazo izquierdo, herida que resultó ser de bastante gravedad. Por estas acciones fue premiado con la Cruz de San Fernando de 1ª clase.

   En 1853 es teniente coronel graduado y ejerce como segundo comandante del tercer batallón del regimiento Reina Gobernadora. En 1858 es primer comandante del primer batallón del regimiento Constitución. En 1860 es primer comandante del primer batallón del regimiento de Soria. En 1862 es coronel graduado y ejerce como primer comandante del segundo batallón del regimiento de Guadalajara.

   En julio de 1863 y por orden del director general de Infantería es nombrado director de todas las academias y encargados de las de oficiales de su regimiento de Guadalajara.

   En julio de 1864 pasa de teniente coronel del regimiento de infantería de Almansa a ejercer el mando como comandante del segundo batallón del regimiento de Isabel II.

   Asciende a coronel en 1865 y en agosto de 1867 se le concede el retiro, pero poco después, en noviembre de 1868, vuelve al servicio activo cuando el derrocamiento de Isabel II, pasando a hacerse cargo del regimiento de León, siendo nombrado también coronel subinspector de los batallones provinciales de Segovia y Madrid.

   Ejerció el mando del regimiento de León hasta  el veintiuno de noviembre de 1871, que ascendido a brigadier pasa el veintiocho de febrero de 1872 a ocuparse del gobierno militar de Teruel, cargo que ocupó hasta el dieciocho de septiembre de 1873, que cesó.

   Estaba en posesión de la Gran Cruz de San Hermenegildo, no pensionada.  

   Falleció en Madrid el cinco de octubre de 1876. Estaba casado con Matilde Rubio Cuevillas (en otras fuentes la llaman Clotilde).

Soldado Malagueño 

Málaga - 2021

sábado, 6 de noviembre de 2021

CORONEL Y CORREGIDOR MARTÍN DE ARRESE GIRÓN

   Martín de Arrese Girón nació en la ciudad de Antequera en la última veintena del siglo XVI, hijo de Francisco Arrese y Narvaez, natural de Antequera, y de Ana Girón, natural de Osuna, en Sevilla.

   Fue Martín caballero de la Orden de la Orden de Calatrava, señor de Villanueva del Castillo y marqués de Casares.

   Comenzó a servir cuando el rey Felipe IV le autoriza el diecisiete de junio de 1623 a levantar una compañía que levantó a su costa formada por ciento sesenta y seis infantes, con la que se integró en la armada de Juan Fajardo de Gomara, la cual, por orden del rey, se unió a la armada real que estaba al mando del general Fadrique Toledo, la cual pasó a América a la restauración del Salvador, en Brasil, donde tras enfrentarse a los holandeses, los derrotaron, hicieron miles de prisioneros y restauraron la plaza a la monarquía hispánica.

   Tras volver de la jornada de El Salvador, se  encontraban su barco junto a otros trece en aguas de Cádiz cuando esta plaza fue atacada entre el uno y el siete de noviembre de 1625 por una escudar angloholandesa de ciento seis barcos, entrando los nuestros en liza, desembarcando nuestro hombre para defender la plaza, hallándose en numerosos lances contra los enemigos, combatiendo contra ellos en las calles cuando estos desembarcaron y tras duros combates, los enemigos fueron rechazados, obligados a reembarcar y huir de allí, salvándose así la plaza.

   En 1637 y con ocasión de haber sitiado el enemigo la plaza de Fuenterrabía, se presentó al general conde del Castillo para servir en las operaciones, lo cual hizo a su costa con armas, caballos y criados, en la villa de Hernani, donde se le confirió el mando de una compañía de la provincia, a la que se le agregaron sesenta y seis reformados.

   Con esta compañía se halló en varios lances de importancia con el enemigo y así hasta que por la fuerza de las armas, este fue vencido y expulsado, tras lo cual y tras obtener licencia de su general, pasó a la Corte con los hombres que llevó cuando se alistó a la jornada de Fuenterrabía.

   Al año siguiente, recibió orden de volver al ejército del norte, esta vez con una patente de capitán de caballos corazas, siendo entonces general el marqués de los Vélez.

   Una vez allí, fortificó a su costa la villa de Hernani con fajina y tierra, asistiendo cuando era menester a cualquier lance que se diera con el enemigo, permaneciendo en aquel destino durante diez años. En este tiempo fue consejero de Guerra del reino y coronel de la provincia de Guipúzcoa.

   El veintinueve de junio de 1646 se le expidió en Zaragoza título de corregidor y capitán a guerra de Málaga, tomando posesión de su nuevo cargo el siguiente trece de agosto de 1646, haciéndose cargo, además, de la administración de todas las rentas reales.

   En su nuevo empleo, asistió al aprovisionamiento de los presidios, lo cual realizó con gran aprobación real, y cuando sobrevino en 1649 la peste en la ciudad de Málaga, socorrió a los más necesitados con veinte mil reales de a ocho y procuró surtir de bastimentos a los pueblos afectados por la peste, como Ronda, Marbella y Antequera.

   Así mismo, en julio de 1647 socorrió a la ciudad de Nápoles cuando se produjo en levantamiento con una fuerza de quinientos diez y seis infantes que levantó en tan solo cinco días, al mando del maestre de campo Alonso de Monroy, fuerza que se plantó en aquella ciudad italiana en tres días -otras fuentes dicen quince- y gracias a este socorro pudo Juan de Austria recobrar el control de la plaza y reinstaurar la paz. Martín de Arrese, por su diligencia y buena administración, recibió las gracias reales.

   Fue el encargado de componer los navíos que transportaron a los criados y a la recámara real cuando vino a España la reina madre, siendo felicitado por la buena disposición y acierto de los preparativos y del traslado.

   Durante los cuatro años y cuatro meses que ejerció de gobernador de Málaga, administró con habilidad la hacienda pública, incrementando los ingresos. Así mismo, realizó obras importantes en el término de su gobierno, como la fuente de la Plaza de las Cuatro Calles, en el puerto, arreglo de las puertas de Buenaventura y de Antequera, consolidó los parapetos desde el baluarte del Obispo hasta el muelle y la fábrica de la alhódiga, mandó construir un puente sobre el río Guadalmedina a la altura de Puerta Nueva tras la riada que inutilizó el que había o la continuación de las obras de las casas capitulares.

   Entre otras cosas que llevó a cabo en la ciudad y el término de su corregimiento, fue la de limpiar las calles de malhechores y vagos, a los cuales apresó y mandó a los diferentes presidios a cumplir sus penas.

   Cesó en el mando del corregimiento el veintitrés de noviembre de 1650, tomando el testigo Pedro de Idiáquez, de la Orden de Santiago. Dejó muy buen recuerdo en la ciudad de Málaga.

   El año de 1656, pasó de corregidor y justicia mayor a la ciudad de Toledo, donde realizó obras muy importantes y de las que estaba muy necesitada la ciudad, como una fuente pública que manaba abundante cantidad de agua, como no se había visto antes en la ciudad.

   En 1658 pasó de corregidor a la villa de Madrid, donde realizó las obras necesarias en muchas calles de la ciudad, que estaban intransitables, así como ordenó la construcción de un cercado en el Parque Real, evitando así los desmanes que se venían dando en el.

    Así mismo, se encargó de engalanar la ciudad para la celebración del nacimiento del príncipe Próspero, corriendo los gastos de su bolsillo. Permaneció en este corregimiento seis años y dos meses, en el transcurso de los cuales tuvo también la oportunidad de engalanar la villa para celebrar el  nacimiento de Carlos II.

   En 1635, contrajo matrimonio en Jerez de la Frontera con Petronila Pastrana Sarmiento y a esta unión debió el título de marqués de Casares. Esta Petronila falleció al año siguiente durante el parto de su hijo, llamado Francisco. Años después, Martín Arrese volvió a contraer matrimonio en 1659, esta vez con Luisa de Azpillaga y Cenarro.

   Con su primera mujer tuvo un hijo llamado Francisco, de la Orden de Santiago, que murió de las trece heridas recibidas en la Batalla de Yelves, Badajoz. Con su segunda mujer tuvo varios hijos, de los cuales sabemos que uno, Baltasar, fue militar y probablemente alcanzó el empleo de maestre de campo.

   El treinta de marzo de 1665 otorgó testamento en Madrid ante el escribano Andrés Caltañacor y falleció en Madrid el dieciséis de abril de 1668.

Soldado Malagueño

Málaga - 2021

lunes, 1 de noviembre de 2021

ROA. EL GUERRILLERO DE ANTEQUERA.

   Hola. 

   Acabo de leer un libro titulado "Roa, el guerrillero de Antequera", escrito por José Luis Borrero González, , quien en sus doscientas setenta y cuatro páginas nos da cuenta de la peripecia guerrillera llevada a cabo por este escribano de la ciudad de Antequera e su lucha contra e invasor francés, a quien puso en jaque en muchas ocasiones y a quien siempre pudo burlar, el y su partida de patriotas.

Tiene, como he dicho 274 páginas y ha sido editado por ExLibric. Muy recomendable.

Soldado Malagueño
Málaga - 2021