Aunque este batallón se formó en el presidio y plaza de Melilla, debido a los fuertes lazos que esta ciudad mantuvo desde antiguo con Málaga a nivel militar, social, religioso, político, etc., me ha parecido oportuno incluirlo en este blog.
Los temores de que el presidio y plaza de Melilla fuera invadido por parte los franceses en 1810 se vieron confirmados nada más ser invadida Málaga el cinco de febrero anterior, tras lo cual se recibió carta de los franceses procedente de esa plaza, exigiendo la inmediata la inmediata rendición del presidio.
Ante esta situación, por acuerdo firmado el 14 de febrero de 1810, la
Junta de Guerra y Defensa del presidio de Melilla, presidida por el gobernador
de la plaza, el coronel Ramón Conti, decidió la creación de una fuerza capaz de
hacer frente a cualquier intento de invasión de la plaza.
Efectivamente, el día veinte de ese mes de febrero se inició la
formación de esa unidad, que recibió por nombre Batallón de la Lealtad
infantería de línea, sirviendo para su constitución los oficiales y la tropa
del regimiento segundo de Málaga que allí se hallaba.
Se determinó que dicho batallón estuviera formado de una compañía, la
primera, de cazadores y otras tres de fusileros, aunque parece ser que se le
añadió una más de fusileros, hasta tener una fuerza de 479 nombres. Cada
compañía constaría de un capitán, dos tenientes, dos subtenientes, un sargento
primero, cuatro segundos, cuatro cabos primeros cuatro cabos segundos, un
tambor y cien soldados.
Al disponerse que la plana mayor estuviera al mando de un comandante
graduado de teniente coronel. La plaza recayó en siendo puesto al mando del
capitán de cazadores del regimiento segundo de infantería de Málaga, graduado
de teniente coronel, Joaquín de Molina. Le acompañaban un ayudante que
ejercería las funciones del sargento mayor y un subteniente de bandera, que
actuaría como ayudante del batallón.
Además, la tropa sería considerada como veterana, con lo que eso suponía
a la hora de percibir el sueldo y gozar de las prerrogativas del ejército para
estos individuos.
Los oficiales, que como hemos dicho venían de las compañías del
regimiento segundo de Málaga, fueron los siguientes:
- Ayudante mayor: el teniente
Andrés García
- Subteniente de bandera el
sargento 2º de la 3ª compañía Basilio Sánchez
- 1ª compañía: capitán el
teniente de cazadores Manuel Moreno
teniente y
subtenientes los desconozco
- 2ª compañía: capitán el
teniente Pedro Salgado, que venía de la 3ª compañía,
teniente el
subteniente José Díaz, que venía de la 1ª compañía
subteniente el
sargento 2º Manuel Muley, que venía de la 6ª compañía
subteniente el
distinguido de Cazadores José Molina
- 3ª compañía capitán el teniente
Diego Codino, que venía de la 1ª compañía,
teniente Miguel
Antonio Peláez
subteniente el
sargento 1º de cazadores Andrés Molina
subteniente el
cadete Antonio Conti
- 4ª compañía capitán el teniente
Antonio Fata, que lo era de la 5ª compañía
teniente el
subteniente de cazadores Antonio Ángel de las Casas
subteniente el cadete
de las Compañías Fijas José de Béjar
subteniente el
sargento 2º de cazadores Gonzalo de Luque
El primero de septiembre de ese año quedó definitivamente formado,
constando cada compañía de cinco oficiales y ciento catorce individuos de tropa,
con una fuerza total, como se ha dicho más arriba, de 479 individuos,
incluyendo algunos voluntarios y penados con buena conducta o que tuvieran una
condena limitada.
A partir de este momento, sus funciones serán las de dar el servicio a
la plaza y a los presidios de Peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera,
alternando esa actividad con el batallón fijo de la plaza y el segundo de
Málaga, regresando este último en marzo de 1811 a la Península, y como andaba
escaso de fuerza, le tuvo que ceder el Batallón de la Lealtad una porción de
individuos, la mayor parte.
Una vez acabada la guerra y expulsado el invasor de España, el batallón,
por real orden de ocho de mayo de 1815 queda extinguido, verificándose el
siguiente treinta de junio. En la real orden, comunicó al Capitán General de la
Costa y Reino de Granada, se decía lo siguiente sobre sus individuos:
Cuando la Plaza de Melilla se hallaba en 1810en la crítica situación de
carecer de los artículos de primera necesidad, para su subsistencia, insultada
e incomodada por los moros fronterizos, intimada su rendición por los franceses
que ocupaban las costas de Andalucía, con una sublevación interior fomentada
por los presidiarios y demás confinados y, por último, incomunicada con el
Gobierno legítimo, hubiera tenido una suerte muy desgraciada si sus valientes
moradores, arrostrando cuantos obstáculos se le ponían, no evitasen los males
que le amenazaban, creando una Junta Provisional y formando dos Batallones con
el título de Fijo y Lealtad, y tomasen otras medidas convenientes a mantener la
Plaza de Melilla por su Soberano.
Enterado el rey de todo esto, se ha servido resolver se le manifestase a
aquellos habitantes lo satisfecho que está de su celo, patriotismo y lealtad a
su Real Persona, y que no permitiendo las actuales circunstancias del Erario,
se les grave con nuevas asignaciones ni aumentos de sueldos, concede un grado a
los jefes, oficiales y sargentos.
Además, es voluntad de S. M. que para los destinos de Plaza y empleos en
las Compañías Fijas de Melilla y demás Presidios Menores, sean preferidos los
oficiales, cadetes y sargentos de aquellos, siendo acreedores por su conducta,
aptitudes y servicios.
No obstante estas buenas palabras, no cambió mucho la situación de la plaza, viéndose agobiada por las mismas privaciones y carencias que
hasta entonces se habían venido sucediendo. Estas carencias, esta falta de recursos
que ahogaban a la plaza melillense dieron, incluso, lugar a que en las Cortes
de Cádiz se plantease el ceder los tres presidios menores.
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Nota: El escudo no puedo asegurar que fuera otorgado al batallón cuando su creación. Dado que fue restaurado nuevamente el tres de enero de 1820, manteniéndose vivo con esa denominación muchos años más, hasta el treinta y uno de agosto de 1829, que hallándose en América, capituló su comandante, el coronel de artillería Miguel Arizábalo, en la localidad venezolana de Iguana.
En años sucesivos, fue disuelto y vuelto a levantar, siendo la última vez que se levantó con ese nombre en 1883, durando hasta 1931, que fue disuelto definitivamente, pasando su historial al regimiento Alcázar de Toledo.
Nombres que ha tenido entre 1829 y 1883:
1844.-Batallones de Infantería España nº88, Iberia nº89 y Patria nº90 (*).
1844.-RegimientoEspaña nº30 (*).
1848.-Disuelto.
1848.-Regimiento de Infantería Iberia nº63.
1873.-Disuelto.
(*) No existe relación alguna con el Regimiento de Infantería España nº18, ni con el Batallón de Cazadores de la Patria
En una de los textos que he usado para informarme, se propone un escudo diferente para este batallón, pero no se correspondería con el batallón creado en 1810, pues si bien la L es de LEALTAD, la Y corresponde a IBERIA
Málaga - 2025


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